Escribir novelas puede ser un enorme placer. Ya es más difícil vivirlas. Pero evito en la medida de lo posible leerlas.
Un poema de Thomas Bernhard
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Tras el negro bosque
hago arder este fuego de mi alma
en que flamean el aliento de ciudades
y el mirlo del miedo.
Golpeo con las manos desnudas estas llamas...
Hace 1 semana

1 comentarios:
jjajaajajaajajaj
buenísimoooooo...
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