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Schulz y Zuloaga

Descubro en los papeles de mi padre que a Bruno Schulz le interesó un cuadro de Zuloaga. Lo pienso y digo: "No es descabellada la idea". El pie, ese pie, descubre el erotismo de ambos pintores. Me meto en la página del Museo de Bellas Artes de Bilbao y localizo el cuadro de Zuloaga: Retrato de la Condesa Mathieu de Noailles. Copio todo cuanto se dice allí del cuadro.

"Ignacio Zuloaga (Eibar, Guipúzcoa, 1870-Madrid, 1945)

Adquirido en 1919. Este retrato fue expuesto en la I Exposición Internacional de Pintura y Escultura, celebrada en Bilbao en 1919, donde fue calificado como una de las mejores obras de la muestra, y donde fue adquirido por don Ramón de la Sota para regalarlo al Museo. Zuloaga presenta a la condesa Mathieu de Noailles tendida con elegancia sobre un diván de terciopelo verde. Viste una sutil indumentaria a base de gasas y tules transparentes en tonos rosamalva con toques anaranjados. Destaca la belleza del rostro, enmarcado por el pelo negro, y su profunda mirada. El pintor utiliza con habilidad los recursos del claroscuro para resaltar la luminosidad del cuerpo en contraste con la penumbra del resto de la composición. En primer término aparece una hermosa naturaleza muerta con libros, rosas y un collar de perlas, que es una interpretación del tema de las Vanitas, es decir de lo terrenal y las cosas perecederas que dejarán de existir.


Zuloaga recrea el ambiente sensual y exquisito que rodeó a Anna Isabel de Brancovan (1876-1933), la bella poeta y princesa de origen rumano, aunque nacida en París. Se casó con el conde Mathieu de Noailles, de quién tomó el nombre, y conoció a Picasso. Ayudó a numerosos artistas de Montparnasse, a los que recibía en su casa, junto a literatos con los que gustaba conversar, y les recibía casi siempre recostada, como aparece en este retrato. Escribió versos y novelas de gran calidad y fue conocida en los principales círculos literarios de Francia. El cuadro fue realizado en París, en 1913, a la par que el del escritor Maurice Barrès, que lo pintaba Zuloaga por la mañana, mientras que destinaba las tardes al de la condesa. Existe un estudio del rostro en una colección particular de Madrid.

Ignacio Zuloaga y Zabaleta nació en el seno de una importante familia de artistas. Es el gran continuador en el siglo XX del espíritu y la estética de la tradición de la pintura española anterior. De El Greco tomó los rasgos de su dibujo para acentuar la expresividad de las figuras y los paisajes; interpretados con un sentido dramático del color, abundante en grises y negros, aprendidos de Velázquez, y sobre todo de Goya, artistas cuya huella se siente próxima también en sus retratos."


Ahora veo y comparo los cuadros de Schulz y me doy cuenta de que las mujeres de Drohobycz lo inspiraban, pero el pintor de Eibar también. Al menos la posición del cuerpo femenino en ambos pintores coinciden. ¿Acaso por esta razón mi abuela llegó a Bilbao en 1942 junto con mi padre desde Polonia? Un fragmento de la obra escrita de Schulz es el siguiente, del cuento "La soledad": "¿Qué aspecto tengo? A veces me contemplo en el espejo. ¡Espectáculo extraño, ridículo y doloroso! Nunca me veo de frente, cara a cara. Algo más al fondo, más lejos, estoy allí, un poco de perfil, pensativo, mirando de reojo. Nuestras miradas han dejado de encontrarse. Cuando me muevo, él se mueve también, mostrándome solamente mitad de su espalda, como si ignorase mi presencia, como si hubiese franqueado muchos espejos y ya no pudiera regresar. Se me encoje el corazón cuando lo veo así, tan extraño e indiferente. ¡Eres tú, quisiera gritar, tú has sido mi fiel reflejo, me has acompañado durante muchos años y ahora no me reconoces! ¡Dios mío! Ajeno, con mirada huidiza, estás ahí, alguna palabra que llegará de ahí, de ese fondo de cristal, obedeciendo a algún otro, esperando órdenes además".